
No todo fue una línea recta desde que compré mi impresora hasta tener pedidos como el de la tienda gamer. Estos son los errores que cometí en el camino, y prefiero contártelos abiertamente para que, si estás empezando ahora, te ahorres algunos de ellos.
Error 1: uno de los primeros errores que cometí
Al inicio imprimía figuras y llaveros solo porque me parecían llamativos, sin pensar realmente si alguien los compraría. Gasté filamento y horas de máquina en piezas que terminaron guardadas sin ningún interesado.
Error 2: no calcular bien el costo real de cada pieza
Durante bastante tiempo puse precios «a sentimiento»: lo que me parecía justo, sin sumar de verdad cuánto filamento, tiempo y desgaste de máquina llevaba cada pieza. Con pedidos pequeños no se notaba tanto, pero con piezas grandes como los exhibidores para GPU de mi primera venta importante, entendí que ese descuido podía costarme dinero real.
Error 3: subir productos a Marketplace sin investigar
Como conté en otra entrada, mi primer intento en Facebook Marketplace fue subir fotos rápidas sin estudiar qué ya estaba disponible ni qué buscaba la gente. Perdí tiempo publicando cosas que nadie necesitaba.
Error 4: no llevar ningún control del negocio
Este fue el que más me costó reconocer: no tenía ni idea exacta de cuánto estaba gastando en material frente a cuánto estaba ganando. Todo estaba en mi cabeza, y eso funciona hasta que el negocio crece un poco y ya no puedes recordarlo todo.
Fue justamente por este último error que terminé creando Emprende, una app para llevar el inventario, los gastos y la ganancia real de cada producto, algo que te cuento con más detalle en las siguientes entradas.
Lo importante: los errores no me detuvieron
Ninguno de estos errores fue el fin del camino. Cada uno me enseñó algo puntual que corregí para el siguiente pedido. Si estás empezando, no esperes hacerlo todo perfecto desde el primer llavero.
Sigue leyendo: cómo investigo qué imprimir para vender y cuánto ganas realmente por cada llavero.